jueves, 17 de diciembre de 2009

Una escuela secundaria más flexible

En el año 2006 se presentó un proyecto de ley para borrar la estructura educativa impulsada por el gobierno del ex presidente Carlos Menem*. No existiría más la educación general básica (EGB) ni el polimodal. Se buscaba unificar, así, el sistema con la vuelta de la tradicional primaria y la obligatoriedad de la secundaria. La estructura educativa estaba distribuida en seis años de primaria y seis de secundaria. Esta reforma se puso en vigencia a partir del año 2007 y continúa.
Hoy en día, los expertos están apuntando a buscar un modelo de secundaria más flexible, disminuir la deserción, en pocas palabras “facilitar para promover que los alumnos asistan a clase” pero ¿con qué nivel egresarán los alumnos?, ¿en qué beneficia a un adolescente que todo sea mas fácil? , ¿Y cuando ingresen a la facultad qué va a pasar? Éstos son algunos de los tantos interrogantes que surgieron en la población cuando se anunció públicamente esta idea de los ministros encargados de la educación.
Resumidamente las claves del proyecto serían las siguientes:
*Escolarización. Diseñar estrategias de aceleración y formatos específicos para alumnos con sobre-edad, trabajadores y madres.
*Fin de las expulsiones. Se proponen códigos de convivencia de tipo "restaurativo": que se reconozca el error y se lo repare. *Eliminar los ingresos. Para que el nivel sea irrestricto.*Evaluación. Promover un sistema que acompañe el aprendizaje. Podrían dejar de ser cuatrimestrales y finales para ser por tramos de aprendizaje.
*Darles más faltas a los alumnos que trabajan y a las madres adolescentes, a elegir entre las materias cuatrimestrales y permitir más de tres previas anuales.
Éstas son algunas de las cuestiones que están en discusión que, en caso de ser aprobadas, entrarían en vigencia a partir del año próximo. El objetivo principal es disminuir la deserción y la repitencia, pero a su vez, apuesta al conocimiento y a la calidad del aprendizaje, lo que nos resulta contradictorio, “que sea una escuela a la que los chicos deseen asistir”. Para nosotras no es una cuestión de deseo, los chicos y adolescentes tienen la obligación de recibir educación lo que a su vez es también su “derecho”. No es del todo comprensible la intención de los ministros de crear una secundaria mas “flexible” para que todos terminen éste nivel, ya que esto los perjudicaría en cierto sentido, desde el momento en que se les da “el permiso” a quedar con mas materias previas, a no ser expulsados, por más que los contenidos sean los mismos se les implanta un modelo de facilismo. Sostenemos que no se puede retroceder, hacer egresar a un chico por el sólo hecho de terminar el secundario, la educación es un tema muy delicado, los alumnos deben recibir lo mejor, no sólo en conocimientos sino también en educación como ciudadanos. Aumentará, en el caso, el número de egresados, de gente que tenga el “titulo secundario”, pero es muy preocupante pensar en qué saberes obtenidos va a tener un alumno egresado en la actualidad.
El ministro Alberto Sileoni dijo que hay que buscar estrategias que se adapten a los problemas de la adolescencia de hoy, "Tal como está organizada la secundaria, responde a un tipo de sociedad homogénea como era la de antes, quizá la de 1950. Está demostrado que los sistemas de control de asistencia y de evaluación –entre otros– no sirven, hay que mejorarlos", apuntó. En este sentido, el ministro apunta a la modernización de la secundaria, osea, que esté a la altura de los cambios sociales. Hoy en día los embarazos se dan, en gran porcentaje, a edades tempranas, cuando la adolescente tiene la obligación de asistir al colegio, o en su defecto varones que comienzan desde chicos a trabajar, bajo este argumento se busca que la escuela y su organización tengan que ver con las problemáticas sociales actuales.
Por un lado analizamos lo que nos parece errado del proyecto de reforma, ahora es el momento de posicionarse con respecto al argumento del ministro Sieloni, con quien estamos parcialmente de acuerdo. Todo evoluciona, toda sociedad va cambiando y los problemas socio-culturales nunca son los mismos. Es verdad que la educación tiene que estar al alcance de todos, tanto de aquel que trabaja como de aquella que quedo embarazada de pequeña, pero no confundir las cosas. Se debe ser comprensivo teniendo en cuenta cada caso, porque el derecho lo tienen todos pero no en exceso. Una cosa es un chico que trabaja y otra muy distinta es un alumno que no tiene ganas de estar en el colegio y molesta y tiene el “derecho” a ser expulsado.
Para Horacio Sanguinetti, ex rector del Colegio Nacional de Buenos Aires y presidente de la Academia Nacional de Educación, los cambios son "lamentosos". Consideró que se trata de un "facilismo" y de "girar una rueda en el vacío". Quiere volver a las viejas escuelas. Dijo que la reforma es "un planteo teórico que en la práctica no sirve". Y se enojó: "¡Vamos! Somos argentinos y nos conocemos bien: aplaudo los esfuerzos pero si empezamos a aprobar a todos sin arreglar la formación docente, estadísticamente habrá más chicos que terminen la secundaria, lo que no quiere decir que sepan más". No todos critican a la nueva secundaria, Pablo Pineau, profesor de la UBA y del Instituto de Formación Docente, dijo que los cambios son para mejorar, pero aceptó que no son una solución mágica. Seguró que “los niveles de expulsión y de abandono no son propios de una escuela que garantiza el derecho a aprender”.
Por su parte, Silvina Gvirtz, doctora en Educación, profesora de la Universidad de San Andrés e investigadora del Conicet opinó que la reforma es "un parche" porque "el planteo debe ser qué es lo que debe saber un alumno cuando termina la secundaria y no cuántos la terminan".Pese al debate, coincidieron en que todo cambio debe enfocarse en la realidad de los chicos que ahora van a la secundaria, y que en su mayoría viven en situaciones sociales de riesgo y exclusión.
Por nuestra parte realizamos encuestas en un colegio secundario del partido de Pergamino, ICES, por un lado a los docentes y por el otro a los alumnos.


1)-Modelo de encuesta (para docentes):
¿Está de acuerdo con la propuesta de crear un secundario más flexible?
*SI *NO
¿Y con la obligatoriedad del nivel medio?
*SI *NO
2)-Modelo de encuesta (para alumnos):
¿Estas de acuerdo con la propuesta del gobierno de modificar la estructura del secundario? (3 materias
previas, anulación de las expulsiones, flexibilidad)
*SI *NO *ME DA LO MISMO
1) _ Los docentes encuestados fueron 14, obteniendo como resultado, en la primera pregunta:
SI: Cinco docentes. 36%
NO: Nueve docentes. 64%

En cuanto a la segunda pregunta perteneciente a la encuesta de los maestros los resultados fueron éstos:
SI: Once docentes. 79%
NO: Tres docentes. 21%

López, Daiana y Arnoldi, Sofía

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